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Torsión gástrica en perros – Síntomas y prevención

Hoy vamos a hablar de la torsión gástrica en perros, una enfermedad que si no se coge a tiempo puede ser fatal para nuestro amigo canino.

Esta enfermedad puede afectar a todo tipos de perros, independientemente de la raza o tamaño. Si nuestro querido canino padece esta enfermedad o creemos que puede tenerla es muy importante acudir al veterinario con urgencia.

En la imagen se puede ver como se va formando la torsión del estómago

¿Qué es la torsión gástrica?

La torsión gástrica o torsión de estómago es una enfermedad que puede surgir en cualquier perro, independientemente de la raza y tamaño. Pero, bien es cierto que tienen más probabilidades de padecerla los perros de razas grandes como el pastor alemán, el lobero irlandes, el labrador, mastín, akita inu, boyero de Berna, etc. Y te estarás preguntando ¿por qué a las razas grandes si antes has dicho que puede afectar a todos los perros independientemente de la raza? Pues bien, esto es porque los perros grandes, tienen la caja torácica, es decir, el pecho más profundo y esto hace que tenga el estómago más hundido que un perro de raza pequeña. Por tanto, es más probable que padezca dicha enfermedad un Irish Wolfhound que un chihuahua.

¿Cómo se produce este vuelco del estómago?

Se produce una torsión gástrica cuando el estómago del animal, en este caso del perro, coge mucho aire a la hora de comer o beber abundante agua y muy deprisa. Esto hace que ese aire no salga como debe y se vaya acumulando en el estómago, provocando asi una torsión, es decir, un vuelco.

Esto impide que nuestro perro, pueda hacer sus necesidades, ya que al estar el estómago volcado no puede salir el aire porque no encuentra un orificio de salida. Al igual que no puede entrar nada en el estómago porque tampoco está donde debería de estar el orificio de entrada. En conclusión, el animal no puede hacer sus necesidades, ni expulsar nada por la boca a modo de vómito.

¿Cuáles son las causas de la torsión gástrica?

En la pregunta anterior se han nombrado un par de causas que pueden provocar la torsión gástrica. El comer demasiado deprisa y el beber agua muy deprisa y en gran cantidad. Otra causa es el estrés, si nuestro perro se excita en exceso, o se estrese con facilidad al haber un cambio en su rutina, etc. Y también puede ser por causa genética, que algún pariente del animal haya tenido esta enfermedad.

Síntomas de la torsión gástrica en perros

Es muy importante conocer los síntomas de esta enfermedad como es la torsión gástrica en perros. Puesto que si reconocemos algunos de los siguientes síntomas, llevar al can lo más rapido posible al veterinario para que puedan confirmar nuestras sospechas, o mejor aún , que todo sea una falsa alarma.

  • Dolor e inflamación del abdomen.
  • Nauseas e intentos de vómitos, llegando incluso a expulsar abundante saliva y sangre debido al esfuerzo.
  • Exceso de saliva y encías pálidas.
  • Dificultad para respirar.
  • Falta de apetito.

  • Desmayos.
  • Pulso débil, y falta de energía.

Si el can presenta alguno de los síntomas hay que llevarlo de inmediato a la clínica veterinaria, ya que podría estar sufriendo una dilatación o torsión de estómago.

Tratamiento

Respecto al tratamiento para esta enfermedad lo mejor es acudir urgentemente al veterinario. No podemos intentar «curar» a nuestro perro ya que esto agravaría mucho más la enfermedad llegando a producirle la muerte.

Lo más sensato es acudir a un profesional y él hará un diagnóstico y determinará si es grave o menos grave y que tratamiento realizar para la recuperación completa del animal.

Algo que sí podemos hacer nosotros es intentar prevenir que nuestro can padezca de una torsión gástrica en un futuro ya sea lejano o cercano.

Cómo prevenir la torsión gástrica

La prevención de la enfermedad si está en nuestras manos, lo que podemos hacer es lo siguiente:

  • Reducir la cantidad de comida y dársela en varias tomas al día. No todo de una asentada.
  • Evitar en la medida de lo posible que beba mucha agua, sobre todo después de comer.
  • Evitar que coma con mucha ansiedad, un truco para eso es meterle una pelota de tenis en su cuenco de comida o si lo prefieres hay cuencos que vienen con pequeños «pichitos». Esto hace que el perro vaya esquivando o moviendo la pelota y así comer más despacio.
Este es un modelo de comedero, pero hay de muchos tipos y con formas divertidas.
  • No darle de comer justo antes de hacer deporte o después de haber finalizado el ejercicio físico.
  • Dejar que el animal coma tranquilo, asi evitaremos que se estrese pensando que le quitarán la comida.
  • Mantener en un peso saludable a nuestro can.

Este artículo es solo informativo. Si su animal sufre de algunos síntomas lo mejor es acudir al veterinario y tener la opinión de un profesional cualificado para ello.

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